Nace en la calle de Andrés Sanchez de Alva, frente a la plaza Obispo Navarro. No se le ha conocido otro nombre, cuyo origen no hemos podido esclarecer con exactitud. Pero si nos atenemos al significado que da Elio Antonio de esta palabra, ''Archite'': allí dúo fuere, quorum alter de agricultura escripsit, alter poemata epigramarum'', no es aventurado suponer que dicho nombre se debió a algún labrador o poeta vecino de la calle a quien sus vecinos apodaban así.

Todas las casas de la calle pegaban tributo, desde una gallina y quince cuartos a tres gallinas y dos reales y medio, a Juan Suarez Tello de Guzmán, quien los dejó a la Hermandad del Santísimo. Lidante con las últimas casas de la calle existió un terreno dedicado a barrera, propio de la Hermandad de la Misericordia, en el que se hallaba instalado un molino de viento del que tomó nombre el campo próximo a la salida de la calle Arcos, como ya se ha dicho. Al tal molino lo encontramos citado por primera vez en el acta del Cabildo de 22 de septiembre de 1480, al denunciar Diego Martinez que un perro de Juan Diaz del Horno le había causado daños en su viña, ''cabe el molino de viento''. Y en 18 de julio de 1775 dice el consejo de asistente de Sevilla, contestando a unas preguntas ''qe. en tiempor antiguos avia una desta naturaleza -molino de viento- y le dejaron arruinar po el ningún útil qe. dejaba''.
Los destruyo un incendio en 1578, y su propietario, Cristobal García Valencia, cura, vendio la clavazon para el ltiro y la cimbra de la sacristía de la parroquia, en los ducados. En 1836, Luis Emeline pidió licencia para construir otro en el mismo sitio -convertido en estercolero, con evidente peligro para la salud publica, principalmente en los dias de la feria, por estar entre la calle de Arcos donde se colocaban los puestos y el mercado de ganados-, y ofrecía ser la molienda por dos terceras partes del precio de tahonas; se le concedió el 13 de septiembre y los construyo enseguida, pero trabajaba muy poco.