Parte de la de Antonio de Nebrija y finaliza en la Plaza del Rector Merina. En la escritura de venta de un tributo de 668 maravedises, otorgada el 8 de junio de 1585 por Diego Quebrado Marmolejo y su mujer Isabel Jarana a la Hermandad del Santisímo, se la cita como "Callejuela del Licenciado Márquez", por vivir en ella el médico Miguel Márquez de Bedmar, oriundo de Antequera; y en el Protocolo de los tributos de dicha Hermandad, formado en 1716, aparece con los nombres de "Calleja de Gorreta" y "Callejuela de Gorreta", apodo que tendría algún vecino de la misma. Desde principios del siglo XVII se conocía también con los de "Calleja de la Cárcel" y "Callejuela de la Cárcel", porque a ella daba la puerta de la prisión municipal. Por vivir en ésta su alcaide o encargado, el Ayuntamiento de 1860 la rotuló con el nombre que hoy lleva.