Sale de la calle de José Sánchez de Alva y desemboca en la de los Naranjos. Hasta fines del siglo XVII se le llamó "Tras la Iglesia" por estar situada a espaldas del templo parroquial, y también de "Francisco Guerra", o simplemente de "Guerra", por el escribano del siglo XVI Francisco Guerra de la Vega, que vivía en esta calle. Tomó luego el nombre con que se conocía una casa-almacén lindante con la de dicho escribano y que hacía esquina a la calle llamada hoy de José Sánchez de Alva: "Adán y Eva" que le fue confirmado oficialmente por acuerdo municipal de 27 de septiembre de 1860. En el testamento de Leonor del Castillo, de 30 de junio de 1648, ante Juan de Torres, se cita a la tal casa como "Almacén de Adán", posteriormente llamado también "Almacén de don Roque" por Roque Francisco de Guzmán y Aragón a quién pertenecía. En el siglo pasado se le conocía por "la Escalereta", nombre debido a los peldaños que forman su pavimento, construidos en el siglo XVIII para sustituir el empedrado de que la había dotado la Fábrica de la Parroquia en 1577.
Frente a la citada casa-almacén, en la otra esquina, existió un molino de aceite llamado de "Palos", por Juan Alonso de Palos, casado con Catalina Gómez. En 1625 pertenecía una cuarta parte a la Capellanía de Alonso Miraval, otra a la de su mujer, Isabel de Arriaza, y el resto de los hijos menores de Luisa de la Cerda. A mediados del mismo siglo ya estaba convertido en solar.
Continuación de esta calle era la "Calleja del carnero", llamada así por haberse depositado en ella durante algún tiempo los restos sacados de los enterramientos de la iglesia y también se le daba el nombre -como a la de Adán y Eva y por la misma razón-, de "Tras la iglesia". El visitador de 1677, Alosnso de Quintanilla, "Informado que en ella se cometen algunas culpas- dice el acta correspondiente- por haberse atajado el paso mandó su merced que el mayordomo, la ponga corte..." A ella tenía una puerta el Patio de los Naranjos que se tapó en 1677.
Entre ambas vías -Adán y Eva y la Calleja del Carnero- se hallaba la "Plazuela de Castillo y Ayensa". El mismo año solicitó el preclaro lebrijano la cesión de ésta y la calleja, concediéndosele sólo la de aquélla, que se tasó a siete reales la vara cuadrada, pero no debió aceptarla entonces, pues el 30 de junio de 1864 su sobrino Luis Diosdado volvió a solicitar la plazuela bajo condición de cerrarla con una pared y portada o reja de hierro. Al siguiente año pidió la cesión de la calleja, pero el Ayuntamiento no se consideró facultado para ello, sin duda por estar formada toda la acera izquierda de la misma por la Iglesia Parroquial. Actualmente una y otra se encuentran comprendidas en la casa del Marqués de San Gil que la adquirió en 1911 -a razón de una peseta por metro cuadrado- en cuyo jardín aún se conserva el azulejo que rotulaba la plaza.


adanyeva1.JPG




adanyeva2.JPG


adanyeva3.JPG