Ya en el sigo XV llevaba este nombre debido a que por ella se salía al camino de Sanlúcar de Barrameda y no se le ha conocido otro.
Nace en la calle de Céspedes y da al Callejón del Rastro; en ella existió un molino que pertenecía a Aparacio Gil en 1532 y desapareció en el siglo XVII.